Eres guapa: Ojos grandes y expresivos que miran con amor, labios que se antojan besar, el cabello largo donde esconder mi rostro hablándote al oído.
Avanzo por tu cuerpo, besando tu cuello y tus pechos que tienen la medida exacta de mis caricias. Paso por tu ombligo que tanto me gusta, sigo en línea recta un poco más abajo, marcando con besos el camino para poder recorrerlo una y otra vez. Regreso a tu cintura que rodeo con mis brazos sintiendo la calidez de tu piel, sintiendo tu espalda rozar con mi pecho y siento también algo más...
Exploro con mis labios el sendero que lleva desde tu nuca, pasa por tu espalda y llega más allá formando bellas curvas. Doy un rodeo por tus piernas y vuelvo a subir lentamente hasta llegar al destino prometido.
Eres hermosa.
De mirada expresiva, a veces triste, a veces alegre; siempre tierna y soñadora. Voz suave que me acaricia cuando hablas, que me hace vibrar cuando ríes.
Tienes un corazón lleno de amor, y entre tus brazos he sentido cariño y alegría.
Tu risa puede alegrar el día más triste que pueda tener, y tus palabras hacen sanar hasta la herida mas profunda.
Caminar a tu lado, platicar de mil temas, tomar un café, jugar como niños en plena calle, ir al parque y subirnos a los columpios, tomar un helado o compartir un chocolate. Pequeños grandes detalles que al compartirlos contigo son tan importantes.
Eres imperfecta.
Explosiva cuando te enojas. Una cicatriz en la barbilla, otra en el abdomen y una lesión en la rodilla.
Amo la perfección de tus imperfecciones...